Rocío de vida
Ácido hialurónico
Hola, ¿qué tal están? Espero que todos cuidándose mucho y alimentándose bien.
Estoy trabajando mucho y en proceso de investigación para seguir creando productos que nos ayuden a estar bien de forma integral. Además, les cuento que si algún cliente me pide algún producto que no está dentro del catálogo buscó la mejor forma para elaborarlo sin dañar el medio ambiente y que sea óptimo para nuestra piel.

En mi investigación sobre el nuevo producto encontramos nuestro ingrediente principal: ácido hialurónico.
¿Qué es el ácido hialurónico? ¿Ha escuchado usted sobre este término?
Quizás no, pero déjeme decirle que es super importante en nuestro cuerpo y éste lo produce durante toda la vida, lo que pasa es que con el tiempo disminuye progresivamente.
Lo podemos encontrar de forma natural en numerosos tejidos y órganos del cuerpo humano: epidermis, tejido conectivo, cartílagos, ojos, entre otros.
La función más importante es: promover la creación del colágeno que sostiene nuestra piel y le ayuda a dar soporte. De seguro ha escuchado de este preciado elemento que da sostén y que permite mantener unido el conjunto del cuerpo.
Su función consiste en la formación de las fibras a partir de las que se crean las estructuras del organismo; en otras palabras, es el responsable del grado de firmeza y elasticidad de la piel.
Su capacidad para atraer y retener el agua es lo que lo ha convertido en uno de los productos estrella de la cosmética, la medicina estética y suplementos alimenticios.
En la medicina estética se utiliza con inyecciones para darle vida al rostro, la mayoría de estos tienen efectos secundarios ya sea a corto o largo plazo.
Si lo utilizamos en cremas o serums de forma artesanal y natural vamos a obtener el mismo resultado a largo plazo pero sin tener efectos secundarios.

Esta molécula la encontramos en la proteína animal, especialmente en: el pavo, pescados como el bacalao. Algunos alimentos elevan los niveles de este: Espinacas, brócoli, el perejil y el cilantro son altos en antioxidantes.
El camote ayuda muchísimo a activar la producción de esta molécula, el Cacao, que también es alto en magnesio, los cereales integrales y semillas de calabaza pues son ricos en zinc, un mineral que estimula la formación del ácido.
Y de los más importantes el Agua porque si no estás bien hidratado entonces el ácido hialurónico no podrá funcionar correctamente.
Las cremas que contienen este gran ingrediente se utilizan para eliminar ciertas arrugas:
- Los surcos que parten de la nariz hacia los laterales de la boca.
- Los pliegues en la línea de contorno de labios.
- Las del entrecejo.
- Las patas de gallo.
- Las de la frente.
Este elemento funciona como hidratante, ayuda a la creación del colágeno, rejuvenece la piel.

Veamos un poco de la historia:
1942 empezó a utilizarse el ácido hialurónico con fines comerciales, empezaron a probarlo con infiltraciones para el tratamiento de patologías articulares y poco después se descubrieron aplicaciones cosméticas. Ha sido tan efectivo que se sigue utilizando.
Nota: Cuando no es de origen sintético es de fácil degradación, punto importante para nuestro propósito de cuidar el medio ambiente y nuestro cuerpo.
Y para cerrar este articulo les cuento como preparamos el ácido hialurónico en nuestra empresa para elaborar productos que ayuden a la elasticidad de la piel; para empezar lo podemos obtener de la parte interna de la cáscara de huevo (una especie de piel blanca que se encuentra entre la clara y la cáscara). Después se trabaja con esta capita por varios días y con el tiempo se puede utilizar para realizar los serums o cremas.

Me despido por esta vez con hermoso mensaje:
“No te preocupes tanto por las arrugas de tu cara y atiende a las de tu alma, esa sí matan”
Un abrazo a la distancia, les deseo lo mejor.